¡Arriba dormilona!-escuché.
Era Matt tan atento, y a veces pesado, como siempre.
-Ssssssh, que ya voy -dije tirandole lo primero que pillé.
Me di cuenta de que lo primero que tenía al alcance para tirarle a Matt era mi querida blackberry. Al darme cuenta di un brinco de la cama y fui a recogerla del suelo mirando con cara seria a Matt.
-¡A mi no me mires que yo no he sido! -dijo riéndose.
-No me hace gracia-dije intentado poner tono serio.
-Anda tonta, que te he hecho el desayuno.
¿El desayuno? entonces no era tan tarde como yo me creía. Bajé desayuné y me fui arriba. Estaba aburrida. De pronto una imagen de Elliot me vino a la cabeza y miré mi móvil por si tenía algún mensaje o llamada perdida suya. Pues no, no la tenía. Eran las 12:19. ¿En serio Matt? la verdad es que no estaba tan cansada como creía que iba a estarlo. Echaba de menos Mariquita y a Papá por los que decidí llamarlos.
-¡Saaami!-contestó la voz de mi madre.
Sí, era la voz de mi madre llena de alegría pero a su vez le notaba algo raro en la voz, estaba cansada. No me preocupé demasiado por lo del cambio de horario, quizás allí era de noche y estaba durmiendo.
-Hola mamá ¿que tal el viaje, como lo estáis pasando?
-Pues muy bien, hemos visitado un montón de lugares, todo aquí es tan bonito y tan verde...
-Yo querría haber ido, no se porque no me lo planteásteis.
-Hija pues... es que quería hacer un viaje con tu padre, nada más.
No le repliqué ni una palabra más. No quería discutir con mi madre, y ahora mucho menos que se encontraba a cientos de kilómetros de mi. Estuvimos conversando un rato más sobre su experiencia en el avión, como era el hotel, ella me describía los lugares que habían visitado... aunque no estuvimos hablando mucho rato, mi madre se despidió en mitad de cuando le estaba contando que tal la fiesta de anoche. Aunque nuestra despedida telefónica fue rara y rápida me dio tiempo a decirle que le diera recuerdos a Papá, que de él también me acordaba un montón, y que les quería mucho, que les echaba muchísimo de menos y esperaba que volvieran pronto aunque quería que se los pasaran genial en el que mi madre me había dicho que era un país genial. Fue la conversación más extraña que he tenido con mi madre en la vida.
Me encontraba mal, tenía un mal presentimiento. No le di mucha importancia y me fui directa a la ducharme, tras la ducha me puse unas camisetas anchas que usaba para dormir y me hice una cola.
No se lo que me pasaba que no podía estar sin revisar las notificaciones del móvil cada segundo. O en realidad si que lo sabía, estaba empezando a sentir algo por Elliot. Si no recibía ninguna notificación suya es que quizás él no quería saber nada más sobre mi y me querría olvidar. Mejor yo no le enviaba un mensaje. Estaba impaciente, mi mayor deseo en ese momento era que el móvil vibrara, sonara o cualquier cosa que indicara que a Elliot le importaba lo más mínimo.
Bajé las escaleras, abajo estaba mi perra Nala. La tenía un poco descuidada la verdad desde que se fueron mis padres y eso no podía continuar así. Era una pequeña cachorro de mastín cruzado con labrador por lo que a mis ojos la hacían preciosa. Ella necesitaba unos ciertos cuidados que yo no le estaba dando y eso tenía que acabarse o mis padres, incluyo en padres a Matt, se lo darían al primer niño que pasara por la puerta. Decidí sacarla a pasear pero solo tenía un collar y era viejo de un perro que tuvimos hace tiempo y estaba estropeado pero aún así de lo puse.
Pegué un salto, no me lo podía creer, el móvil estaba sonando. ELLIOT, me había mandado un mensaje. Samantha respira 1,2,3... me dije a mi misma. Quizás el contenido de este mensaje no sea bueno, quizás diga que él quiere olvidarse de mi para siempre. Mejor no lo abro, pensé. Una fuerza superior a mi hizo que lo abriera.
''Buenos días (si es q te has despertado) haha bueno, pues q iba a sacar ahora a Jo un rato y si qieres podríamos qdar, bss preciosa cnt''
-OK Samantha, respira hondo.-pensé en voz alta.
Elliot me había enviado un mensaje, se había acordado de mí. Quizás le gustase, o quizás no, el caso es que quería quedar conmigo de nuevo. Para mi hoy era un día muy importante junto a Elliot, no me podía fallar a mi misma ni él a mi. Era como nuestra segunda 'cita'. Lo que pasara hoy iba a ser muy importante. Quizás tras hoy el no me quería ver más o todo al contrario, quizás me pediría casarme con él, okno, eso ya es mucho pedir pero si por mi fuera...
Antes de enviarle el mensaje lo revisé mil veces, borraba una palabra y la intercambiaba por otra y así lo hice mil veces hasta que definitivamente le envié lo siguiente:
''Estoy despierta, si quieres nos vemos en el parquecillo, me llevaré a Nala, bss guapo''
Recibí otro mensaje de él que decía que le parecía estupendo. Fui a vestirme, opté por algo cómodo y sport. Shorts con una sudadera y en los pies unas converse blancas.Cogí dinero por si nos tomábamos algo y la correa de Nala. Tras coger todo lo que pensaba que era imprescindible fui a despedirme de Matt, ya que él estaba en la casa porque en el trabajo hoy le habían dado el día libre, le dije que iba a sacar a Nala que ya era hora de que conociera las calles de la ciudad y que volvería para comer, que preparase algo rico. Asintió con la cabeza y me dio un beso en la mejilla, también me dijo una frase de las suyas, de esas en las que siempre me recuerda lo pequeña que no soy y su responsabilidad.
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