jueves, 3 de mayo de 2012

CAPÍTULO 6

Al volverme solo vi la cara de Sandra riéndose.
-¿Te diviertes?-le dije con tono malhumorado.
-Jajaja en realidad sí, si hubieras visto la cara de tonta que has puesto... ¿quién te creías que era?¿Elli...?
No la dejé teminar cuando dije:
-Si quiero voy ahora y le saludo.
-No hará falta-dijo bajando la voz y dándose media vuelta.
Me giré y allí estaba, con su perfecta sonrísa mirándome.
-¿Piensas quedarte todo el día ahí parada sin saludarme?
Sonreí y le di dos besos.
-Bueno... veo que al final has venido a la fiesta. -dije.
-No me perdería por nada del mundo volver a verte.
Me quedé parada, como hipnotizada. Sentí como la temperatura me subía, como mis mofletes se iban tornando al color rojo. El mundo me cambió de color. Todo parecía perfecto en aquel instante. Sentía algo en el estómago y no era hambre. Todo eso en milésimas de segundos.  No me puedo imaginar la cara de boba que estaría poniendo en ese mismo momento.
-Me alegro que hayas venido, es un placer volver a verte.-me limité a decir.
El me sonrió. Estuvimos hablando un buen rato, yo miraba de vez en cuando a Amy, Poppy y a Sandra que me acosaban con la mirada, no perdían detalle de los gestos que el me hacía o yo a él, las sonrisas, las miradas. Pedimos otra bebida, esta vez yo la pedí sin alcohol ya que quería estar consciente para lo que quería hacer a continuación. Salimos fuera a charlar. Fuera ya no había nadie, estaban todos dentro bailando o pidiéndose otra copa. Elliot me llevó de la mano hasta un punto muy bonito del jardín. Me miró a los ojos y me cogió de la cintura y me besó en los labios. Beso que duró muy poco porque paramos al escuchar el estruendo que se oía dentro. Lo primero que pensamos es que alguien se estaba peleando, la música paró. Entramos alarmados y efectivamente dos chicos se estaban peleando. Había un montón de gente al rededor de la pelea por lo que no podía ver de quienes se trataba. Con miedo de que fuera algún conocido fui apartando a la gente hasta llegar al foco del barullo. A uno no le conocía pero al otro me sonaba su cara, era el chico con el que estaba enrollándose minutos antes Sandra. Les separamos y la gente empezó a marcharse, había sido una gran fiesta pero había acabado. Solo nos quedamos Tom, Poppy, Sandra, Amy, Elliot y el chico al que había visto con Sandra.
-Lo siento Tom...-al parecer eran muy amigos Tom y el chico.
-¿Qué a pasado?-preguntamos todos en distinto orden.
-Cuando estaba con Sandra, -alguna que otra mirada se dirigían hacía el rostro de Sandra- a venido ese tío y me ha empujado y después me a dado un puñetazo, sin razón alguna. Ni siquiera se su nombre. Entonces he seguido la pelea y... bueno, que lo siento tío.
Sandra fue a abrazarlo rápidamente y Poppy a Tom.
-Bueno Mark, no importa... la fiesta ya había casi acabado, la gente se estaba despidiendo de mi así que no tiene importancia. Pero si quieres mañana buscamos al tipo ese.
-No -interrumpió Poppy- el chico ese estaba borracho y no sabría lo que hacía así que dejadlo, no os metáis en follones por favor.
Los chicos asintieron en forma de acuerdo de paz. Amy dijo que se tenía que marchar y Sandra dijo que la llevaría en su coche invitándome a llevarme a casa. Miré a Elliot y me ofreció a llevarme él. Acepté la segunda propuesta. Mark se fue con Sandra y Amy.
-Bueno... Tom que a pesar de la pelea a sido una gran fiesta, que lo sepas. En toda fiesta hay alguna así que no te preocupes.
Le di dos besos a él y a Poppy también en forma de despedida. Poppy se quedaba esa noche en casa de Tom por lo que ni me había molestado en preguntarle que si la acompañábamos a casa, que nos pillaba de camino. Entonces le agarré la mano a Elliot en señal de que ya era hora de irse.
Íbamos por la calle, separados, creía que el se arrepentía de lo que había hecho hasta que se acerco a mi, me abrazó y me dio un beso en la cabeza. Aproveché el momento para preguntarle mis dudas.
-¿Que pasará mañana?
-¿A que te refieres?
-Me refiero a nosotros, ¿que pasará entre nosotros?
-Pasará lo que tu quieras que pase.
Sonreí y le abracé.
Estábamos llegando a  mi casa. Miré mi blackberry. Eran casi las cuatro de la mañana por lo que Matt ya estaría durmiendo, supongo.
-Ya hemos llegado -paré de caminar y le abracé.
Me dio un beso en la mejilla en forma de despedida y esperó a que entrara en casa, desde la puerta me giré desde la puerta y le saludé con la mano despidiéndome así de él.

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